¨Estos Ruidosos Abanicos¨

                                                                                                  

abanicos

(Este no pretende ser un estudio exhaustivo sobre el ruido de los abanicos en el interior de los salones que ocupan las iglesias, sino un breve artículo para hacer un llamado a la atención sobre la realidad de dicho ruido y sus consecuencias adversas para la inteligibilidad en las iglesias).

Los abanicos contribuyen con aumentar la circulación del aire y cumplen con ayudarnos a sentir un mayor confort térmico, al permitir que aumente la evaporación de aire de nuestra piel.   Es importante saber que lo abanicos no enfrían ningún espacio, sino que nos ayudan a sentirnos más frescos.  Es por ello que no es buena idea dejar abanicos encendidos en áreas en donde no hay nadie, ya que conducen a un gasto eléctrico.  Debido al hecho de que ellos no enfrían ningún espacio idealmente deberían ser usados como un suplemento de aires acondicionados, ya que de esta manera contribuyen con una mayor velocidad de aire y refrescamiento de espacios, principalmente en el verano, cuando es más agudo el calor.

Pero los abanicos no son perfectos.  Ellos agregan ruido al interior de iglesias, las cuales no deberían tener dicho nivel de ruido.  El factor principal en cuanto al ruido de los abanicos es su velocidad, ya que al aumentar el volumen de aire (cfm - los pies cúbicos de aire por minuto), aumenta el ruido.  Pero, como el volumen de aire (cfm) aumenta con el cubo del tamaño del abanico, es por ello que un ventilador industrial mueve más volumen de aire que un abanico convencional de menor tamaño (de tipo residencial), y para dicho fin (mover más aire) es preferido el industrial.  Por esa razón encontramos que a menudo en nuestro país (la República Dominicana) se utilizan dichos abanicos en iglesias, ya que mueven mucho más aire que los convencionales y contribuyen con que las personas se sientan más cómodas, con el agravante de que generan más ruido que los convencionales de pedestal o pared.

Ahora bien, el ruido de los abanicos en las iglesias es preocupante.  En promedio he registrado una medición de 62 dBA* (62 decibeles en la escala A de medición de ruido en el centro de los salones, con todos sus abanicos de marca KDK de techo encendidos en su velocidad máxima), un nivel mayor que el de los aires acondicionados de dichas iglesias.  Sin embargo, el nivel de ruido con abanicos industriales es preocupante.  En el caso de un ventilador industrial de 30 pulgadas de diámetro he registrado una medición de 72 dBA en su velocidad más alta (a un metro del abanico), y de 67 dBA en su velocidad más baja (a un metro del abanico), ¡y esto es sólo un abanico!     

A continuación podemos apreciar una tabla de niveles sonoros y respuesta humana:

decibeles

(Tomado de:  http://www.fceia.unr.edu.ar/acustica/biblio/niveles.htm  de ¨Noise Pollution Clearinghouse¨)

Siendo el nivel normal de una conversación a tres pies de distancia de la otra persona 65 decibeles, por hacer un paralelo, el ruido de estos abanicos se asemeja a la equivalencia de la contínua distracción de una persona hablando.   Imaginemos por un momento qué efecto tiene dicho nivel de ruido sobre una persona que está tratando de estar completamente concentrada en el sermón, una oración, lectura bíblica o testimonio. 

Cuando hablamos de un nivel de ruido de 60 a 72 decibeles, estamos refiriéndonos a un nivel considerable de ruido de fondo.  Por ejemplo, una lavadora genera 60 dBA de presión sonora de ruido.   Una aspiradora genera 65 dBA.  Una calle con mucho tráfico alcanza los 75 dBA.  El despertador o la televisión a un volumen elevado, pueden llegar a los 75 dBA (y lógicamente que el televisor puede llegar a un nivel mayor),  igual que una batidora.

El nivel de ruido de fondo va en detrimento de la inteligibilidad del sonido en la iglesia ya que enmascara sonidos de la voz y música.  Es por ello que es importante que este nivel sea bastante bajo en el interior del salón (o salones) de las iglesias.  Para una buena inteligibilidad, el sistema de sonido necesita estar por lo menos 10 decibeles más alto que el ruido de fondo, siendo 15 decibeles por encima idóneo para una excelente inteligibilidad.

Pero si el nivel de ruido de fondo ya es alto en el interior de la iglesia, este problema no se resolvería simplemente con más amplificación.  Tenemos la variable agregada de micrófonos activos en la iglesia, los cuales pasan a recoger este ruido del ambiente además del de la voz y/o instrumento, lo cual contribuye a que la relación señal-ruido no mejore, sino que empeore, ya que también amplifican el ruido.

Si bajáramos las revoluciones por minuto (RPM)  de los abanicos a la mitad tendríamos una reducción muy significativa del nivel de ruido, el algunos casos bajaría 15dBA (15 decibeles en la escala A de medición de ruido, medido a un metro de distancia).  En la práctica esto no es factible, ya que en muchos casos el pasar a tener el abanico girando a la mitad de las revoluciones por minuto de las ¨requeridas¨ no sería conveniente, y menos durante la estación del verano.

Para muchas iglesias la solución sería utilizar aires acondicionados, (con los cuales también se debe tener cuidado con su colocación e instalación para evitar también problemas por causa de ruido), los cuales por lo general serán menos problemáticos que estos ruidosos abanicos, y más particularmente los de tipo industrial.

 

*dBA (decibeles en la escala A de medición de ruido).


©Joel Bethancourt, 2014.

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